lunes, 27 de mayo de 2013

EL CULTO A LA DIOSA MADRE. OTRO ENFOQUE DEL CUENTO QUE SIEMPRE LARGAN

Mucho se ha escrito y disertado sobre el culto a la Diosa Madre. Tanto que parece que nadie se da cuenta de que hablar del culto a lo femenino o a la propia Madre Tierra es insustancial. El culto a la Diosa de nuestros antepasados no es otra cosa que la aceptación del principio generador de vida y todo cuanto nos rodea y por lo demás perfectamente encarnado en lo femenino y en la tierra, ya que ambas generan el caldo de cultivo imprescindible como dadoras de vida.

Este culto generó a su vez civilizaciones matriarcales que se extendieron en los albores del neolítico o  puede que mucho antes como una gran verdad comunmente aceptada. Para desgracia de la humanidad y por los avatares propios de la historia que como todo en esta vida, está sujeta a su propia naturaleza cíclica, llegó el cambio.

Un cambio drástico y traumático. Pasamos de una creencia sustentada como hemos visto en lo verdadero e innegable, a otra cuya virtud principal es la "espada". Por poner un ejemplo y cuantos habrá habido, podríamos retroceder en el tiempo hasta unos 11.000 años atrás, al "Creciente Fértil",  una región histórica que se corresponde con parte de los territorios del Antiguo Egipto, el Levante mediterráneo, Mesopotamia y Persia. Se considera que fue el lugar donde se originó la revolución neolítica en Occidente.

Archivo: Mapa del Creciente Fértil.png

Aquí fue donde comenzaron a llegar las primeras hordas de la estepa europea que imponían a sangre, metal y fuego, el nuevo "orden desordenado", en el que primaban otras prioridades por llamarlas de alguna manera.
Su cambia lo "femenino" por lo "masculino" y lo pongo entre comillas, porque no estamos hablando de un relevo en el poder de las dinastías y reinos. Sino como algo mucho más amplio. La misma concepcción de sociedad que si anteriormente se basaba en el progreso y la ecuanimidad, ahora se sustenta en el "aquí mando yo y esto es lo que hay...".
Bien, pues esto siguió siendo así allí donde encontraban sociedades que militarmente no les podían hacer frente ya que no basaban su existencia como tal en este factor. Siguió y sigue siendo por desgracia así.
El cambio del principio generador por el destructor. "1-0" que diríamos en binario, ¿verdad?

Y la prueba podemos hacerla revisando noticias todos los días. Allí donde haya alguien o algunos que intenten que prevalezca la razón natural de la misma esencia de todo lo que conocemos, se opondrán automáticamente los que piensan que las esencias las dictan ellos.
Yo soy de los que pienso, que la Diosa Madre volverá a los altares. Y me mueve esta convicción porque tarde o temprano no quedará otra opción que esta, que la verdad verdadera.
Pueda que te sorprenda que incorpore esta imagen siguiente al post como evocación de todo cuanto he escrito. Pero, ¿No es acaso un hábil intento por parte de la Iglesia de suplantar la antigua creencia?
Si, habilmente y con otras armas distintas al filo de una espada. Claro que cuando no funcionaba también tiraban de ella, faltaría más.

Por cierto, para quienes crean en la Virgen y se que son legión, que no vean nada despectivo. La Virgen no es sino la representación iconoclasta cristiana de ese gran principio generador que todo lo sustenta. Así que felicidades por tan sabia creencia que arranca en la noche de los tiempos.

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