viernes, 14 de diciembre de 2012

LA SORPRENDENTE TEORÌA DE LA LUNA ARTIFICIAL: ¡NUESTRA LUNA!


En la antigua Unión Soviética, surgió una teoría en la década de los 60, según la cual: La Luna podría ser un satélite puesto allí por alguien o algo. ASI COMO SUENA.

Ridiculizada en occidente y no con muchos más apoyos entre la comunidad científica soviética, si que consiguió sobrevivir, en parte porque el régimen soviético era permisivo en estos aspectos, permitiendo un plus de creatividad a los investigadores.
Este apasionante tema lo desarrollaremos más adelante, como ejemplo baste dar un simple dato: El comportamiento de nuestro satélite no es precisamente lógico. Siempre nos ofrece la misma cara. Como si el lado oculto, en efecto tuviera que ser asi.


En la década del ’60 los científicos rusos Mijail Vasin y Alexander Sherbakov, afirmaron que la Luna no sería un satélite natural, sino un producto de una civilización humana anterior con un alto grado de desarrollo tecnológico y científico. Dichos científicos rusos postularon ocho “misterios” lunares que indicarían el origen artificial de la Luna. En particular, el tercer misterio analiza la poca profundidad de los cráteres de nuestro satélite. Como es bien conocido, la Luna no tiene atmósfera, lo que provoca que su superficie esté llena de cráteres de todos los tamaños, producto de la gran cantidad de impactos sufridos.

Sin embargo, si bien existen cráteres de 150 km de diámetro, estos no superan los 4 km de profundidad; pero según cálculos similares a los que realizó la NASA para esta misión, un cráter de dicho diámetro debería tener una profundidad de por lo menos 50 km. La poca profundidad de los cráteres es una indicación de la dureza del suelo lunar, a la que Vasin y Sherbakov dedicaron otro de sus “misterios”.

 Estudios geológicos han determinado que la corteza y las rocas lunares poseen un extraordinario nivel de titanio; esto, sumado a la increíble curvatura que tiene la Luna –que solo se explicaría afirmando que el satélite es prácticamente una esfera hueca– llevó a los científicos rusos a la conclusión de que la corteza lunar está fabricada de un duro armazón de titanio. Según ellos, la capa de titanio estimada es de unos 30 km de espesor.
Que esa gran esfera que gira alrededor de nuestro planeta no es un satélite natural, sino que fue construido por mentes pensantes, puede no ser fácil de aceptar inmediatamente, aunque así se resolverían la gran mayoría de las anomalías físicas que se nos presentan; entre ellas, por qué falló la misión de la NASA. La Luna artificial: una vieja teoría
La idea de la Luna como satélite artificial, propuesta formalmente desde la década de 1960 por los científicos rusos Mijail Vasin y Alexander Sherbakov, abarca ocho grandes enigmas que hacen de nuestra vecina en el cielo un auténtico misterio. En resumen, las anomalías lunares expuestas por Vasin y Sherbakov se englobaron en los siguientes grupos:

 1.- Órbita La relación de tamaños entre la Luna y la Tierra y la órbita exquisitamente circular de esta alrededor de nuestro planeta conforman un acontecimiento físico tan raro que no solo parece provocado de forma artificial, sino que tampoco fue observado en ningún otro punto del universo conocido.

 2.- Armazón de titanio Según los parámetros conocidos de la geología, la increíble curvatura de la corteza junto a la bajísima densidad en el interior del satélite, llevan a suponer que la misma no podría sostener su cara externa sin colapsar. Por lo tanto, los científicos supusieron que la Luna debería consistir en una gran esfera de titanio, material hallado en grandes porcentajes en las rocas lunares.

3.- Meteoritos incapaces de penetrar el cuerpo El registro de impactos en la Luna, rico en cráteres de tamaños variados, parece indicar que ningún cuerpo, al igual que la sonda de impacto L-Cross, logra penetrar la corteza selenita.

4.- El origen de los mares El origen de los grandes depósitos de lava sobre la Luna aun carece de toda explicación sólida.

5.- Extraños núcleos de atracción gravitacional La fuerza de gravitación sobre la superficie del satélite no es homogénea. El hecho ya había sido notado por los tripulantes de la expedición Apolo VIII.

6.- Baja densidad Nuestro satélite posee el 60% de la densidad que la Tierra. Esto y varios estudios demuestran su inevitable oquedad. Aun más, varios científicos se han aventurado a postular que dicha oquedad es artificial.

7.- Marcada asimetría geográfica Las diferencias de los accidentes geográficos entre la cara visible y la cara oscura de la luna son llamativas. Mientras en la primera se concentran casi todos los mares, en la cara oculta se encuentran los cráteres, montañas y otros accidentes geográficos.

 8.- El inexplicable origen de la Luna De las cuatro teorías expuestas por la ciencia moderna para explicar el origen de nuestro enigmático satélite, ninguna se encuentra exenta de complicaciones lógicas. En cambio, la teoría de la Luna como producto de la inteligencia humana, supondría una suerte de explicación incómoda pero válida.

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